huellas
no todo van a ser canciones
Aquí podrás encontrar entre otras cosas recuerdos, curiosidades, escritos, desvaríos y otros delirios...
manifiesto de intenciones
M . Ibáñez , 1997
Originalmente este escrito aparecía allá por el año 1997 en unos panfletos que eran repartidos entre el público que asistia a
los conciertos de La Fonda. Actualmente, de vez en cuando, aún se hace. Y rezaba asi:
MANIFIESTO DE INTENCIONES
La idea primordial que rondaba nuestra cabeza cuando decidimos hacer el programa que ahora tiene en sus manos,
no era ni más ni menos, que la sana intención de burlar el frío que transmite lo desconocido y, otorgando a este
panfleto el papel de amigo mutuo, encomendarle la osada misión de presentarnos para que usted, posible espectador,
nos conozca si aún no lo ha hecho, un poco más.
Pero tan pronto pusimos manos a la obra, nos dimos cuenta de lo embarazoso que resulta pretender escribir sobre uno mismo.
Así pues, después de muchas horas mirándonos al espejo, los que suscriben este manifiesto llegamos a la terrible conclusión
de que para llevar a buen fin este episodio era inevitable tener que refugiarse en una de estas tres, poco recomendables, actitudes:
1. Sobrevaloración.
Que nos sobrevaloráramos de tal manera que pudiéramos llegar a pecar de vanidad, engreimiento, presunción, jactancia,
petulancia, arrogancia, altivez y soberbia. Pudiendo se acusados ante la autoridad competente de chanza, mofa y engaño, dejando
de paso, en el posible espectador, el sabor seco y amargo que destila el fraude.
Y esa, no es nuestra intención.
2. Infravaloración.
Que nos infravaloráramos hasta el punto de hacer creer que se han efectuado santos votos de humildad pudiendo llegar a pecar de acatamiento,
docilidad, obediencia, sumisión, bajeza, contrición, encogimiento y timidez. Consiguiendo así despertar en el posible
espectador una lástima, compasión y clemencia que de otro modo jamas brotaría.
Y esa, tampoco es nuestra intención.
3. Valoración Objetiva.
Que hubiéramos sido objetivos y realistas, o sea que nos hubiésemos ajustado a la verdad. Quizá andemos libres de pecado si somos certeros,
infalibles y veraces. Pero sin duda esta es misión harto difícil y, si lo analizamos bien, a la postre, sirve de bien poco.
Tengan en cuenta que cada uno es cada cual y asimila y da fe de la realidad de forma personal e intransferible.
Según creo los entendidos en el tema llaman a esto "distintos puntos de vista". Y como fruto de esos "distintos puntos de vista" florece
algo que raramente el prójimo suele respetar y que se hace llamar opinión. Como todos sabemos la opinión es como el culo,
cada cual tiene el suyo.
Por eso, llegados a este punto, estará usted de acuerdo con nosotros en que su opinión respecto a la actuación
que dentro de unos momentos va a presenciar distará de la de, por ejemplo, aquella rubia que está sentada al fondo,
amenazando con hacer de un momento a otro un seductor cruce de piernas y, que usted, muy señor mío, se esfuerza en mirar de soslayo para no ser sorprendido.
Para su información le diremos que ese bombón se llama Ramón está loca por nosotros.
¡Ve usted cómo no es de su misma opinión!
O la de ese guapo de culebrón, embutido de gimnasio, que lleva ya bastante rato haciendo gala a lo largo y ancho de la barra de su mejor pose.
Esa que ensaya cada noche, en casa, frente al espejo y que seguro hoy, como ayer, y posiblemente mañana, no se coma un rosco.
¡Que alguna princesa con boca de fresa, tenga un gesto de caridad y le dedique una sonrisa!.
O la de ese despistado que no sabe muy bien de dónde viene ni tiene muy claro a dónde va y , por lo tanto, no tiene ni puñetera idea
de qué coño hace aquí.
¿Puede alguien indicarle dónde está la puerta?
Por no mencionar la opinión que tendrán de nosotros los entendidos de turno, ya sabemos que ellos siempre lo hacen mucho mejor,
y que vienen aquí con la sana intención de apedrearnos. En este caso no hace falta estar libre de pecado para tirar la primera piedra.
O la de ese arriesgado hombre de negocios al que hemos tenido que rogar, suplicar y, finalmente, convencer para que nos deje tocar
esta noche aquí y que gane lo que gane sabemos que nunca sacará caja suficiente como para pagarnos sin regatear.
Le estaremos eternamente agradecidos y siempre a los pies de su señora.
Y qué decir de la opinión de aquellas angelicales musas que nos inspiraron y a las que cuando la ocasión la pintan calva, les somos infieles.
O la de esos grandes amigos nuestros, el viejo juglar, el rey del pollo frito, el todo poderoso caballero don dinero o
el mismísimo lanzador de cuchillos, por citar a algunos pocos, a los que hemos explotado despiadadamente en nuestras canciones
sin que hayan visto un duro. Sabemos que algún día pasarán factura.
Ellos sin duda, también tienen su propia opinión sobre nosotros.
En fin, tras esta reflexión, usted comprenderá que de nada sirve ser realista ya que cada uno llevará de vuelta a casa
lo que quiera o pueda. Por ello deducimos que ser realista, para no perder el tiempo, tampoco es nuestra intención.
Pero algo tenemos que contarle de nosotros ya que esa sí era nuestra intención.
De modo que le diremos que van ustedes a ver a una banda de rock and roll sencillo, puro y directo.
Sencillo, porque nuestros conocimientos no dan para más.
Puro, porque aún no nos hemos adulterado.
Y directo, porque entre usted y nosotros no se interpone, de momento, nada.
Así que, despréndase de todos sus prejuicios, sáltese la normativa vigente a la torera y sea cual sea al final, su personal y siempre respetable opinión,
conviértase al menos por una vez en huéspedes de esta sobrevalorada*, humilde* o realista* Fonda.
*Táchese lo que no proceda.
Don Dinero
Los Billetes , 1996
Boceto de los billetes repartidos durante la canción Poderoso Caballero...
...Vista Frente

...Vista Reverso
Entre los seguidores de la banda la posesión de ellos se ha convertido en un recuerdo muy apreciado. Diseñados por M. Ibáñez.
Al Abordaje Tour
Año 1999
Este escrito aparecía en el tríptico de presentación de los conciertos organizados junto a ANSE en el verano de 1999.
Bertolt Brecht decía:
"Hay gente que lucha un día y son buenos. Hay gente que lucha durante algún tiempo y son mejores. Pero hay gente que lucha siempre y esos son imprescindibles".
De la madera de estos últimos están hechas las personas que dan vida a ANSE.
La Asociación Naturalista del Sureste lleva luchando por la conservación de nuestro entorno muchos años.
Unas veces alzando la voz y a la vista de todo el mundo y otras, tras la sombra y en silencio. Pero trabajando día a día en una siembra de cuyos frutos nos beneficiamos todos.
Cuando nos enteramos de que ANSE preparaba su campaña de verano, basada en la limpieza de varias calas y fondos marinos de algunos puntos del litoral, a bordo de su embarcación "ELSE",
quisimos unirnos a ellos y aportar nuestro pequeño grano de arena.
Y aquí estamos, codo a codo, dentro de su "Proyecto Posidonia", en algo que hemos bautizado como:
Al Abordaje Tour!
La canción ¡ Al Abordaje ! inédita hasta el momento, fue escrita expresamente para el proyecto.
El Cartel
La Fonda En Concierto , 1993
Este cartel fue diseñado en 1993 por Domingo Carrión. Los ordenadores caseros daban sus primeros pasos y el diseño de este cartel,
que hoy puede parecer simple y anticuado, supuso un derroche de imaginación y trabajo.
Actualmente, si la banda lo cree adecuado, los pocos ejemplares que quedan de este cartel son enmarcados y regalados a los propietarios de los lugares donde La Fonda actúa, como agradecimiento y recuerdo de su paso por el lugar.
Desde Una Isla Desierta
Van Dospasos . Carta # 4 , 2002 .
Querida Leonor:
Recuerdo que la noche de Reyes siempre fue muy especial en mi casa.
Es algo que siempre agradeceré a mis padres.
Ellos seguían el ritual a la perfección y después de ver la cabalgata, cuando regresábamos a casa, se preparaba para sus Majestades una botella de coñac, tres vasitos pequeños
y una bandeja con dulces y en el patio se dejaba un cubo con agua para que los cansados camellos pudieran beber.
Entonces nos hacían dejar nuestros zapatos alrededor del Árbol de Navidad, y todos nos acostábamos bien temprano dejando una ventana entreabierta
para que los reyes pudieran entrar.
Recuerdo aquella noche que los oí llegar... Créeme Leonor, era de madrugada y yo no había conseguido dormirme y allí estaba, con los ojos como platos, cuando llegaron.
Encendieron la luz y pude ver sus siluetas a través de las cortinas que separaban mi habitación del comedor.
Me puse tan nervioso, que rápidamente me tapé la cabeza con las sábanas y cerré los ojos con fuerza para
que no sospecharan que aún estaba despierto. Entonces, inmóvil como una estatua, con mi cabeza bajo las sábanas y los ojos cerrados, en aquella oscuridad, los oí...
Oí como dejaban los regalos. Oí el ruido del papel y del plástico que los envolvía. Y oí sus susurros, sin duda, estaban hablando entre ellos,
seguramente leyendo nuestras cartas, las cuales les habíamos mandado hacía varios días, y decidiendo qué regalos nos merecíamos.
Recuerdo que rara vez nos traían lo que pedíamos, pero daba igual. Realmente daba igual.
Y así, con mi cabeza bajo las sábanas, me quedé dormido.
Al amanecer, bien temprano, mi madre nos despertaba dando grandes gritos de júbilo -¡Los Reyes...han venido Los Reyes!-
y nosotros saltábamos de la cama y nos precipitábamos sobre aquellos paquetes que llevaban nuestro nombre escrito con una familiar letra... luego mi padre, hacía que prestáramos atención a los
vasitos que habían sido usados, a los envoltorios de dulces que había encima de la mesa del comedor y al cubo, que habíamos dejado la noche anterior en el patio rebosante de agua,
y que ahora aparecía totalmente vacío... sin duda Leonor, los Reyes Magos existían y habían estado allí. Yo una vez los oí...
Recuerdo aquella mañana de Día de Reyes. La noche anterior todo había marchado como de costumbre y nada podía fallar.
Mi madre nos despertó con sus gritos y todos acudimos al encuentro de los regalos.
Entonces el mundo se vino abajo, y mientras mis hermanos abrazaban sus nuevos juguetes, yo no daba crédito a mis presentes: dos pares de calzoncillos
y un paquete de pañuelos...
-Tú ya eres un hombre y no necesitas tonterías-, sentenció mi padre.
Entonces allí de pie, ante el Árbol de Navidad, caí en la cuenta de que ni aquellos besos robados al refugio de las esquinas...
Ni los granos en la cara... Ni aquel ridículo bigote...
Ni todas mis masturbaciones... Ni fumar a escondidas...
Ni aquellas borracheras... Ni el decir lo siento cuando había que decirlo...
Ni saber que la vida empezaba a ser dos días...
Nada, absolutamente nada lo había logrado... tan sólo dos pares de calzoncillos y un paquete de pañuelos consiguieron en un momento hacerme un hombre.
Recogí mis regalos y volví a mi habitación. Me acosté en la cama y tapé mi cabeza con las sábanas.
Cerré los ojos, y en aquella oscuridad, inmóvil como una estatua, yo, todo un hombre ya...
lloré como un niño.
Desde entonces este cartel ha presidido siempre el local de ensayo de La Fonda.
Desde 1996 durante la interpretación de Poderoso Caballero Don Dinero, de vez en cuando, se reparten unos billetes diseñados para la ocasión.
Sin duda alguna este es uno de los momentos más álgidos y esperados de sus conciertos.
En ellos se intentaba dar a conocer la campaña litoral 99 que el grupo ecologista había organizado...
Así como una pequeña historia de La Fonda y su currículo.
Vista Espalda.
La venta fue un éxito y pronto se agotaron.
Se emplea en todo aquello que debe llevar el sello original de la banda.