huellas
no todo van a ser canciones
Aquí podrás encontrar entre otras cosas recuerdos, curiosidades, escritos, desvaríos y otros delirios...
presentación del libro "La Voz Del Tiempo" de Julia Moreno
21 de Julio de 2011
El día 21 de Julio de 2011, en el Café Bar Mister Witt de Cartagena, tuvo lugar la presentación del libro de foto-poesía "La Voz Del Tiempo" de Julia Moreno.
Manuel Ibáñez fue el encargado de recitar algunas de las poesías que aparecen en dicho libro. Y como punto y final a la presentación interpreto junto a Maria Jesús Gil, Antonio Soler y Francisco Pérez
una nueva canción cuyo titulo es "Madre". La cual introdujo con estas palabras:
"-Esta canción nace de la impotencia, del dolor y del vacío que deja la pronta e injusta,
aunque a veces, anunciada partida de aquellas personas que se cruzaron en nuestro camino, y a las que de una manera u otra terminamos amando.
Dedicada a Sandra, a Mariana y a esas otras mariposas
que ahora vuelan tan alto, tan alto... que se peinan en el espejo de la luna despertando los celos de las estrellas.
Pero esta canción no habla de ellas sino de nosotros. Esta canción desesperada habla de los que de momento, aquí nos quedamos.
De nuestra soledad, de nuestras dudas, de nuestros miedos...-"
En el siguiente enlace: "La Voz Del Tiempo" de Julia Moreno podéis ver un corto hecho para la presentación
por Internet del libro.
Manuel Ibáñez, en plena lectura, con Maria Jesús Gil al fondo.
Maria Jesús Gil y Antonio Soler esperando su momento.
Francisco Pérez y Maria Jesús Gil durante la actuación
Manuel Ibáñez.
Junto a Julia Moreno, autora del libro, y su hija Lucía.
entrevista a m. ibáñez
Rocío González , 2010
Entrevista a Manuel Ibáñez aparecida en el periódico La Verdad de Cartagena el 19 de febrero de 2011. Firmada por Rocío González.
"En los bares importa más el sonido de la caja registradora que la buena música"
Manuel Ibáñez Fundador del grupo de rock La Fonda.
Con 47 años*, Manuel Ibáñez es lo más parecido a una leyenda del rock entre los grupos de música de Cartagena. Hace veinte años fundó con un grupo de amigos La Fonda, una banda de rock and roll.
De la formación inicial sólo queda él. Ahora tras el grupo también se esconden Jorge Gens, Raúl Martínez, Eladio Lidón, Chirro y María Jesús Gil.
Se siente orgulloso de que su "hija", como le llama él, cumpla 20 años y no haya desaparecido con el paso del tiempo, como ha ocurrido con otros grupos de aficionados.
- ¿Por qué La Fonda?
- El nombre viene del lugar donde quedaba con el resto del grupo para ir a ensayar. Cuando empezamos con esta movida había en Cartagena una fonda y siempre quedábamos allí.
La fonda se convirtió en un sitio de paso donde se juntaban muchas historias.
- ¿Historias que le han dado para escribir las canciones?
- Claro. La inspiración está en todos lados. Le damos mucha importancia a las letras. Siempre intentamos que haya algún mensaje escondido. En nuestras letras hay política, problemas personales, de todo un poco.
No somos famosos, porque si no no estaríamos aquí, pero vamos tirando.
- ¿Cómo van de trabajo?
- Bien. Tocamos donde podemos y donde nos dejan.
- ¿Cómo han logrado mantener el grupo tanto tiempo?
- Con mucho esfuerzo. Ha sido muy duro. Cartagena es una ciudad con pocas posibilidades dentro del mundo de la música. En lo que a música se refiere no es el culo del mundo, pero estamos tan cerca de él que desde aquí podemos verlo.
A los grupos que somos de aquí nos tienen muy abandonados.
- ¿Y eso por qué?
- Más quisiera saberlo yo. Y eso que hay muchos chavales jóvenes que están haciendo cosas buenísimas, pero nadie les presta atención, sólo van a los bares a oír versiones de otras canciones.
- ¿Qué se refiere a versiones que hacen otros grupos en directo?
- Sí, son grupos que se dedican a hacer conciertos en directo. Lo que yo no entiendo es de qué sirve que haya grupos en Cartagena que hagan versiones. No olvidemos que aquí hay mucha gente que puede hacer buena música con temas propios.
- ¿Por qué se potencian más los grupos que hacen versiones?
- La gente es lo que quiere escuchar ahora, no algo nuevo y desconocido. Nosotros llevamos un rodaje ya, hace años ganamos concursos en la ciudad y nos conocen bastante dentro del ámbito de la música. Pero a los dueños de los bares, que son quienes prestan el local para los conciertos, la única música que les gusta es la de la caja registradora. Hay muy poca gente que apueste por la música por el interés cultural.
- ¿Cómo ve el futuro de la música en la ciudad?
- Como sigan así las cosas, muy mal. Nosotros vamos a seguir tocando, que es lo que nos gusta. Si eres capaz de mantenerte veinte años encima de un escenario, puedes hacerlo veinte más.
*FE DE ERRATAS:
La edad de M. Ibáñez en el momento de esta entrevista es de 45 años.
NOTAS Y ACLARACIONES:
La fonda a la que se hace mención es la desaparecida Fonda Liarte. Situada en La Muralla de Tierra, tras la antigua lonja. Lugar donde quedaban los miembros del grupo para desplazarse después al local de ensayo. Situado este por aquel entonces en una casita de campo a las afueras de Canteras.
Algunas respuestas aparecidas en el artículo pertenecen a otras preguntas. La autora del mismo por ajustarse al tamaño de su columna y con toda la buena fe del mundo, se vio obligada a agrupar
bajo una misma pregunta varias respuestas. Por ello a veces, en dichas respuestas, hay frases que parecen perder el sentido e intención.
concierto para sandra
M . Ibáñez , 2010
La noche del 16 de Octubre de 2010, tuvo lugar el fantástico y emotivo concierto que La Fonda ofreció a Sandra.
La magia de aquella noche será difícil de olvidar para todos aquellos que tuvimos la suerte de estar allí.
Sandra estaba enferma de cáncer y en aquel momento luchaba a brazo partido contra la enfermedad.
Falleció apenas un mes después.
A continuación transcribimos las palabras con las que Manuel Ibáñez presentó el concierto y que fueron dirigidas desde el escenario a todos los presentes y en particular a Sandra, la protagonista del la noche.
-"Buenas noches.
Ante todo gracias por acompañarnos en esta velada tan especial.
Ustedes se preguntarán ¿Por que estamos esta noche aquí?
Sencillamente, porque Sandra va a ver su primer concierto de Rock´n´Roll.
¿Que quien es Sandra?...
Sandra es esta mariposa de Luz que esta aquí delante.
Para todos aquellos que la conocéis, Sandra es Sandra y sobran las palabras…
Para todos aquellos que no han tenido la suerte de cruzarse en su camino les diré que Sandra es sinónimo de vida.
Que su sonrisa es luz.
Que sus ojos esconden el reflejo de la luna en el mar y transmiten paz.
Que su alma es libre e inocente y que revolotea de aquí para allá inundándolo todo con su perfume.
Si la alegría y la felicidad fueran un perfume, sin duda, olerían a Sandra.
Les diré que su voz reconforta.
Que sus palabras esconden aliento y fuerza…
Y que cuando te acercas a ella, uno tiene la sensación de estar cara a cara con un ángel…
Hace unas semanas, Sandra estuvo varios días hospedada en el hotel de los líos.
Un hotel donde nos tutean y nos llaman por nuestro nombre de pila y al cual acudimos de vez en cuando, algunos de nosotros, para emborracharnos de vida.
Y como en las buenas borracheras, casi siempre todos acabamos mareados y vomitando.
Durante la conversación que mantuvimos en una visita que le hice, ella me pregunto como me iban los conciertos.
Yo como siempre que me hacen esta pregunta soy totalmente sincero pongo mi mejor sonrisa, y miento:
-¿Los conciertos?...bien, muy bien.
-Yo tengo muchas ganas de veros- dijo.
Y con esa voz que embruja añadió
-Nunca he visto un concierto.
Aquellas palabras se grabaron en mi mente.
-Nunca he visto un concierto -Nunca he visto un concierto-
Algo dentro de mí empezó a agitarse…
No podía perder la oportunidad.
Ella nunca había visto un concierto y yo no recuerdo haber tocado nunca para alguien, en su sano juicio, por primera vez.
Ya saben ustedes que la oportunidad es un pájaro que rara vez se suele posar y a mi, a pesar de que soy un pésimo cazador con el pulso alterado y el punto de mira desviado, no se me podía escapar la ocasión.
Y repito ese es el motivo por el cual esta noche nos encontramos aquí.
Sandra va a ver su primer concierto.
Y ya saben ustedes que la primera vez siempre es especial y difícil de olvidar.
Uno nunca olvida su primer beso, por muy mal sabor de boca que deje.
Uno nunca olvida quien le rompió el corazón por primera vez por muy poco que mereciera la pena aquel ser amado…
Y por supuesto, uno nunca olvida su primer concierto por muy mala y desafinada que sea la banda.
Sandra esta noche para que nada falle por aquí arriba estará el señor D. Juan Luís Ibáñez y para que sonemos como nunca estará en la mesa de sonido el señor D. Juan Carlos
Esta noche, Sandra, tocará la batería para ti el señor D. Jorge Gens y al bajo estará el señor D. Glorío Lorente.
A la bandurria, percusión y coros estará la señorita Maria Jesús Gil. Y nos despeinara con su saxo el señor Álvaro Hermida.
A las guitarras para ti, esta noche, el señor Raúl Martínez y el señor D. Eladio Lidón.
Sandra, Señoras y Señores
Con ustedes… ¡La Fonda!"-
La dichosa llave
José Antonio Moral , 2000
Articulo aparecido en el periódico La Verdad de Caratagena, referente al suceso de la famosa "llave" que tuvo lugar durante el concierto del día 13 de mayo del 2000 en el Estadio Cartagonova.
José Antonio Moral publico varios días después de aquel concierto y dentro de su columna "El Escribidor" el siguiente articulo:
-Menuda chapuza. Estas cosas sólo pueden pasar en Cartagena. Resulta que hace unos pocos sábados se organizó en el aparcamiento del Estadio Cartagonova un concierto en protesta por la contaminación que sufren los ciudadanos cartageneros.
Tocaban tres grupos, entre ellos Ferroblues, que no es por que sean de aquí, pero les puedo asegurar que es una maravillosa banda, de las mejores sin duda alguna de España en su estilo.
Después de su actuación saltaron al escenario los Malagüelo, que por si no lo saben, es un grupo que ha contribuido notablemente a la creación de un festival de Fol.
En Cartagena, por no decir que ellos lo hicieron todo. Y cuando estaba a punto de terminar su actuación, sorpresa, se corta el suministro de energía, de los altavoces ya no salen acordes y los focos se apagan, pero no pasa nada, en un par de minutos vuelve la música,
y se corta de nuevo, y se pone en marcha otra vez, y cuando la cosa empieza a oler a cachondeo, plaf, se apaga y ya no se enciende. Pasa media hora y la gente empieza a largarse. Cansado de esperar me voy detrás del escenario y no se imaginan lo que pasó.
Creerán que me estoy quedando con ustedes si les digo que un gamberro, por no llamarlo de otro modo, se llevó la llave que permite accionar el generador, esto es, el aparato que suministra la energía; vamos que sin generador no hay concierto que valga.
Y lo peor no es eso, sino que los dos cortes previos al definitivo fueron causa de que algún tipejo se acerco para desconectarlo, hasta que quiso hacer la broma completa y a la tercera se llevó la llave. Ahora pregunto yo:
¿pero cómo es posible que esté ese aparato ahí, dejado de la mano de dios, para que el primero que llegue lo reviente si es que le apetece?¿no puede haber un tío que vigile aquello?, o lo que es peor, si hay una puerta con una cerradura para proteger los mandos,
¿por qué no lo cierran? Una chapuza, pero no una chapuza de andar por casa, no, una señora chapuza "made in Cartagena", y me importa un rábano saber quién tiene la culpa.
Detrás del escenario las caras de los componentes de La Fonda eran unos poemas, pues estuvieron ensayando a tope para esa noche, e incluso incorporaron una sección de viento. Tenían preparado el concierto al dedillo. Me acerqué al batería del grupo, Álvaro, que es coleguilla mío,
y no daba crédito a lo que estaba pasando. A las dos horas tocaron un rato por las pocas personas que aguantaron. Yo no lo hice.
El verano pasado fui a visitar a unos amigos a Cabo de Palos y cuando dábamos una vuelta por el paseo marítimo, no se imaginan el gusto que me dio ver a esta banda de rock, subida en el barco de ANSE, entonando:"…poderoso caballero es don dinero, dubidubi dubidá…"
delante de decenas de mesas repletas de gentes de buen ver pegándose unas infletas a marisco y a buen vino con caras de preguntarse quiénes eran estos gamberros y a ver si era posible que después de pagar veinte mil pelas por los langostinos no iban a poder cenar tranquilos.
A mí aquello me gustó mucho. Que se fastidien, pensé, ojalá pille alguno una diarrea de tanta almeja y tanta gamba.
Álvaro, es normal, si tenéis un grupo que hace buena música y os comprometéis con los problemas medio ambientales y encima sois de Cartagena, lo más probable es que una simple llave tire por la borda, el día que menos te lo esperas, el trabajo, la ilusión y el buen hacer de gente que, por encima de todo, ama la música.
manifiesto de intenciones
M . Ibáñez , 1997
Originalmente este escrito aparecía allá por el año 1997 en unos panfletos que eran repartidos entre el público que asistia a
los conciertos de La Fonda. Actualmente, de vez en cuando, aún se hace. Y rezaba asi:
MANIFIESTO DE INTENCIONES
La idea primordial que rondaba nuestra cabeza cuando decidimos hacer el programa que ahora tiene en sus manos,
no era ni más ni menos, que la sana intención de burlar el frío que transmite lo desconocido y, otorgando a este
panfleto el papel de amigo mutuo, encomendarle la osada misión de presentarnos para que usted, posible espectador,
nos conozca si aún no lo ha hecho, un poco más.
Pero tan pronto pusimos manos a la obra, nos dimos cuenta de lo embarazoso que resulta pretender escribir sobre uno mismo.
Así pues, después de muchas horas mirándonos al espejo, los que suscriben este manifiesto llegamos a la terrible conclusión
de que para llevar a buen fin este episodio era inevitable tener que refugiarse en una de estas tres, poco recomendables, actitudes:
1. Sobrevaloración.
Que nos sobrevaloráramos de tal manera que pudiéramos llegar a pecar de vanidad, engreimiento, presunción, jactancia,
petulancia, arrogancia, altivez y soberbia. Pudiendo se acusados ante la autoridad competente de chanza, mofa y engaño, dejando
de paso, en el posible espectador, el sabor seco y amargo que destila el fraude.
Y esa, no es nuestra intención.
2. Infravaloración.
Que nos infravaloráramos hasta el punto de hacer creer que se han efectuado santos votos de humildad pudiendo llegar a pecar de acatamiento,
docilidad, obediencia, sumisión, bajeza, contrición, encogimiento y timidez. Consiguiendo así despertar en el posible
espectador una lástima, compasión y clemencia que de otro modo jamas brotaría.
Y esa, tampoco es nuestra intención.
3. Valoración Objetiva.
Que hubiéramos sido objetivos y realistas, o sea que nos hubiésemos ajustado a la verdad. Quizá andemos libres de pecado si somos certeros,
infalibles y veraces. Pero sin duda esta es misión harto difícil y, si lo analizamos bien, a la postre, sirve de bien poco.
Tengan en cuenta que cada uno es cada cual y asimila y da fe de la realidad de forma personal e intransferible.
Según creo los entendidos en el tema llaman a esto "distintos puntos de vista". Y como fruto de esos "distintos puntos de vista" florece
algo que raramente el prójimo suele respetar y que se hace llamar opinión. Como todos sabemos la opinión es como el culo,
cada cual tiene el suyo.
Por eso, llegados a este punto, estará usted de acuerdo con nosotros en que su opinión respecto a la actuación
que dentro de unos momentos va a presenciar distará de la de, por ejemplo, aquella rubia que está sentada al fondo,
amenazando con hacer de un momento a otro un seductor cruce de piernas y, que usted, muy señor mío, se esfuerza en mirar de soslayo para no ser sorprendido.
Para su información le diremos que ese bombón se llama Ramón está loca por nosotros.
¡Ve usted cómo no es de su misma opinión!
O la de ese guapo de culebrón, embutido de gimnasio, que lleva ya bastante rato haciendo gala a lo largo y ancho de la barra de su mejor pose.
Esa que ensaya cada noche, en casa, frente al espejo y que seguro hoy, como ayer, y posiblemente mañana, no se coma un rosco.
¡Que alguna princesa con boca de fresa, tenga un gesto de caridad y le dedique una sonrisa!.
O la de ese despistado que no sabe muy bien de dónde viene ni tiene muy claro a dónde va y , por lo tanto, no tiene ni puñetera idea
de qué coño hace aquí.
¿Puede alguien indicarle dónde está la puerta?
Por no mencionar la opinión que tendrán de nosotros los entendidos de turno, ya sabemos que ellos siempre lo hacen mucho mejor,
y que vienen aquí con la sana intención de apedrearnos. En este caso no hace falta estar libre de pecado para tirar la primera piedra.
O la de ese arriesgado hombre de negocios al que hemos tenido que rogar, suplicar y, finalmente, convencer para que nos deje tocar
esta noche aquí y que gane lo que gane sabemos que nunca sacará caja suficiente como para pagarnos sin regatear.
Le estaremos eternamente agradecidos y siempre a los pies de su señora.
Y qué decir de la opinión de aquellas angelicales musas que nos inspiraron y a las que cuando la ocasión la pintan calva, les somos infieles.
O la de esos grandes amigos nuestros, el viejo juglar, el rey del pollo frito, el todo poderoso caballero don dinero o
el mismísimo lanzador de cuchillos, por citar a algunos pocos, a los que hemos explotado despiadadamente en nuestras canciones
sin que hayan visto un duro. Sabemos que algún día pasarán factura.
Ellos sin duda, también tienen su propia opinión sobre nosotros.
En fin, tras esta reflexión, usted comprenderá que de nada sirve ser realista ya que cada uno llevará de vuelta a casa
lo que quiera o pueda. Por ello deducimos que ser realista, para no perder el tiempo, tampoco es nuestra intención.
Pero algo tenemos que contarle de nosotros ya que esa sí era nuestra intención.
De modo que le diremos que van ustedes a ver a una banda de rock and roll sencillo, puro y directo.
Sencillo, porque nuestros conocimientos no dan para más.
Puro, porque aún no nos hemos adulterado.
Y directo, porque entre usted y nosotros no se interpone, de momento, nada.
Así que, despréndase de todos sus prejuicios, sáltese la normativa vigente a la torera y sea cual sea al final, su personal y siempre respetable opinión,
conviértase al menos por una vez en huéspedes de esta sobrevalorada*, humilde* o realista* Fonda.
*Táchese lo que no proceda.
Don Dinero
Los Billetes , 1996
Boceto de los billetes repartidos durante la canción Poderoso Caballero...
...Vista Frente

...Vista Reverso
Entre los seguidores de la banda la posesión de ellos se ha convertido en un recuerdo muy apreciado. Diseñados por M. Ibáñez.
Al Abordaje Tour
Año 1999
Este escrito aparecía en el tríptico de presentación de los conciertos organizados junto a ANSE en el verano de 1999.
Bertolt Brecht decía:
"Hay gente que lucha un día y son buenos. Hay gente que lucha durante algún tiempo y son mejores. Pero hay gente que lucha siempre y esos son imprescindibles".
De la madera de estos últimos están hechas las personas que dan vida a ANSE.
La Asociación Naturalista del Sureste lleva luchando por la conservación de nuestro entorno muchos años.
Unas veces alzando la voz y a la vista de todo el mundo y otras, tras la sombra y en silencio. Pero trabajando día a día en una siembra de cuyos frutos nos beneficiamos todos.
Cuando nos enteramos de que ANSE preparaba su campaña de verano, basada en la limpieza de varias calas y fondos marinos de algunos puntos del litoral, a bordo de su embarcación "ELSE",
quisimos unirnos a ellos y aportar nuestro pequeño grano de arena.
Y aquí estamos, codo a codo, dentro de su "Proyecto Posidonia", en algo que hemos bautizado como:
Al Abordaje Tour!
La canción ¡ Al Abordaje ! inédita hasta el momento, fue escrita expresamente para el proyecto.
El Cartel
La Fonda En Concierto , 1993
Este cartel fue diseñado en 1993 por Domingo Carrión. Los ordenadores caseros daban sus primeros pasos y el diseño de este cartel,
que hoy puede parecer simple y anticuado, supuso un derroche de imaginación y trabajo.
Actualmente, si la banda lo cree adecuado, los pocos ejemplares que quedan de este cartel son enmarcados y regalados a los propietarios de los lugares donde La Fonda actúa, como agradecimiento y recuerdo de su paso por el lugar.
Desde Una Isla Desierta
Van Dospasos . Carta # 4 , 2002 .
Querida Leonor:
Recuerdo que la noche de Reyes siempre fue muy especial en mi casa.
Es algo que siempre agradeceré a mis padres.
Ellos seguían el ritual a la perfección y después de ver la cabalgata, cuando regresábamos a casa, se preparaba para sus Majestades una botella de coñac, tres vasitos pequeños
y una bandeja con dulces y en el patio se dejaba un cubo con agua para que los cansados camellos pudieran beber.
Entonces nos hacían dejar nuestros zapatos alrededor del Árbol de Navidad, y todos nos acostábamos bien temprano dejando una ventana entreabierta
para que los reyes pudieran entrar.
Recuerdo aquella noche que los oí llegar... Créeme Leonor, era de madrugada y yo no había conseguido dormirme y allí estaba, con los ojos como platos, cuando llegaron.
Encendieron la luz y pude ver sus siluetas a través de las cortinas que separaban mi habitación del comedor.
Me puse tan nervioso, que rápidamente me tapé la cabeza con las sábanas y cerré los ojos con fuerza para
que no sospecharan que aún estaba despierto. Entonces, inmóvil como una estatua, con mi cabeza bajo las sábanas y los ojos cerrados, en aquella oscuridad, los oí...
Oí como dejaban los regalos. Oí el ruido del papel y del plástico que los envolvía. Y oí sus susurros, sin duda, estaban hablando entre ellos,
seguramente leyendo nuestras cartas, las cuales les habíamos mandado hacía varios días, y decidiendo qué regalos nos merecíamos.
Recuerdo que rara vez nos traían lo que pedíamos, pero daba igual. Realmente daba igual.
Y así, con mi cabeza bajo las sábanas, me quedé dormido.
Al amanecer, bien temprano, mi madre nos despertaba dando grandes gritos de júbilo -¡Los Reyes...han venido Los Reyes!-
y nosotros saltábamos de la cama y nos precipitábamos sobre aquellos paquetes que llevaban nuestro nombre escrito con una familiar letra... luego mi padre, hacía que prestáramos atención a los
vasitos que habían sido usados, a los envoltorios de dulces que había encima de la mesa del comedor y al cubo, que habíamos dejado la noche anterior en el patio rebosante de agua,
y que ahora aparecía totalmente vacío... sin duda Leonor, los Reyes Magos existían y habían estado allí. Yo una vez los oí...
Recuerdo aquella mañana de Día de Reyes. La noche anterior todo había marchado como de costumbre y nada podía fallar.
Mi madre nos despertó con sus gritos y todos acudimos al encuentro de los regalos.
Entonces el mundo se vino abajo, y mientras mis hermanos abrazaban sus nuevos juguetes, yo no daba crédito a mis presentes: dos pares de calzoncillos
y un paquete de pañuelos...
-Tú ya eres un hombre y no necesitas tonterías-, sentenció mi padre.
Entonces allí de pie, ante el Árbol de Navidad, caí en la cuenta de que ni aquellos besos robados al refugio de las esquinas...
Ni los granos en la cara... Ni aquel ridículo bigote...
Ni todas mis masturbaciones... Ni fumar a escondidas...
Ni aquellas borracheras... Ni el decir lo siento cuando había que decirlo...
Ni saber que la vida empezaba a ser dos días...
Nada, absolutamente nada lo había logrado... tan sólo dos pares de calzoncillos y un paquete de pañuelos consiguieron en un momento hacerme un hombre.
Recogí mis regalos y volví a mi habitación. Me acosté en la cama y tapé mi cabeza con las sábanas.
Cerré los ojos, y en aquella oscuridad, inmóvil como una estatua, yo, todo un hombre ya...
lloré como un niño.
Desde entonces este cartel ha presidido siempre el local de ensayo de La Fonda.
Desde 1996 durante la interpretación de Poderoso Caballero Don Dinero, de vez en cuando, se reparten unos billetes diseñados para la ocasión.
Sin duda alguna este es uno de los momentos más álgidos y esperados de sus conciertos.
En ellos se intentaba dar a conocer la campaña litoral 99 que el grupo ecologista había organizado...
Así como una pequeña historia de La Fonda y su currículo.
Vista Espalda.
La venta fue un éxito y pronto se agotaron.
Se emplea en todo aquello que debe llevar el sello original de la banda.